Saltar al contenido
La Fábrica de Sueños
Menú

Cómo formamos

Tu proyecto de vida: la pregunta que hacemos antes que cualquier otra

Antes de enseñarte a cocinar, a recibir huéspedes o a guiar un tour, te hacemos una pregunta más difícil: ¿qué quieres de tu vida?

Antes de enseñarte a cocinar, te preguntamos otra cosa

La mayoría de los cursos empiezan por la técnica. Nosotros empezamos por ti.

En la primera semana del programa, cada estudiante se sienta con nosotros — no en grupo, sino uno a uno — para trabajar en algo que llamamos su proyecto de vida. No es un examen. No hay respuestas correctas. Es una conversación sobre lo que quieres que sea tu vida dentro de cinco años, y sobre qué pasos hacen falta para llegar ahí.

Esa conversación es la razón por la que esta fundación se llama La Fábrica de Sueños.

Un proyecto de vida no es un trabajo

Es fácil confundirlos. Un trabajo es lo que haces el lunes por la mañana. Un proyecto de vida es hacia dónde te lleva ese trabajo.

Puede ser llegar a ser un bartender excelente y reconocido. Puede ser tener tu propio restaurante en Las Terrenas. Puede ser proteger la naturaleza de Samaná desarrollando un turismo que no la destruya. Puede ser, simplemente, ser la primera persona de tu familia con un empleo formal y estable.

Todos esos son proyectos de vida válidos. Lo que no funciona es no tener ninguno: sin un destino, cualquier empleo se siente igual de provisional, y el primer problema serio en el trabajo se convierte en una razón para irse.

Por qué le dedicamos tiempo real

Podríamos usar esas horas para más práctica de cocina. No lo hacemos, y hay una razón.

Cuando miramos por qué los jóvenes de Las Terrenas quedan fuera del crecimiento turístico, encontramos dos problemas distintos, no uno:

Conseguir el empleo

  • Sin formación técnica, no hay puerta de entrada al sector.

Conservarlo

  • Quienes sí entran, muchas veces salen a los pocos meses.

El segundo problema es el menos evidente y el más caro. Se resuelve con hábitos, comunicación, manejo del estrés y profesionalismo — lo que llamamos habilidades blandas — pero sobre todo con una razón personal para aguantar los días difíciles. Esa razón es el proyecto de vida.

Cómo trabajamos el tuyo

Los grupos son de máximo 12 estudiantes por especialización. Ese límite existe precisamente para que este acompañamiento sea posible y no una promesa vacía.

No hace falta tener la respuesta hoy

Muchos estudiantes llegan sin saber qué quieren. Algunos llegan convencidos de una cosa y terminan eligiendo otra después de conocer las tres especializaciones en las primeras semanas. Las dos situaciones son normales.

Lo único que pedimos para empezar es lo que pedimos siempre: tener entre 18 y 22 años, vivir en Las Terrenas y estar dispuesto a comprometerte doce semanas.

De la pregunta nos encargamos juntos.